Incapacidad permanente. Gran invalidez y ceguera.

En esta entrada de nuestro blog vamos a hablar de los requisitos que se exigen para otorgar la incapacidad permanente en el grado de gran invalidez a las personas que tienen déficit visual.

¿Qué es la incapacidad permanente para el trabajo?

La incapacidad permanente es la situación por la cual una persona ya no puede trabajar pues presenta reducciones anatómicas o funcionales graves que anulan o su capacidad laboral.

La incapacidad permanente se divide en varios grados, que son:

a) Incapacidad permanente parcial.

Cuando una persona tiene una disminución superior al 33% que le afecta en su trabajo pero le permite realizar tareas fundamentales del mismo.

b) Incapacidad permanente total para la profesión habitual.

Cuando una persona no puede desempeñar la profesión que realiza normalmente

c) Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo.

Cuando una persona no puede realizar ningún tipo de trabajo.

d) Gran invalidez.

Cuando una persona no puede realizar ningún tipo de trabajo y además necesita una persona que le asista.

Dependiendo nuestras limitaciones estaremos en un grado u otro y la prestación que recibiremos será mayor o menor. En el caso de la gran invalidez el trabajador tendrá derecho a una pensión vitalicia incrementada con un complemento destinado a que el inválido pueda remunerar a la persona que le atienda.

¿QUÉ LÍMITES DE DÉFICIT VISUAL SE EXIGEN PARA QUE SE CONSIDERE LA CEGUERA COMO GRAN INVALIDEZ?

La jurisprudencia reconoce que la ceguera que merece la consideración de gran invalidez, es decir, que impide trabajar en cualquier profesión y que además se necesita una persona para asistirla en los siguientes casos de déficit de agudeza visual:

  • Agudeza visual a 0,1 en ambos ojos.
  • Toda pérdida de visión inferior a una décima.
  • Pérdida de visión que limite la percepción de la luz a ver «bultos» o incluso «dedos».
  • Ceguera virtual:Carecer  de visión en un ojo manteniendo en el otro una visión con corrección de una décima  

Además hay que tener en cuenta las siguientes pautas:

a) No se pierde la gran invalidez cuando el trabajador haya llegado a adquirir alguna de las habilidades adaptativas necesarias para realizar alguno de los actos esenciales de la vida sin ayuda de terceros o sin necesidad de ayuda permanente.

b) Se considerará igualmente gran inválido al trabajador a pesar de que este solamente requiera la ayuda del tercero solamente para determinados actos fundamentales y la necesidad de auxilio externo no sea continuada. Es decir, el trabajador puede tener cierta autonomía y seguir siendo considerado gran inválido cuando necesite a un tercero para ciertas cosas.

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Por | 2019-03-28T13:52:37+00:00 febrero 2nd, 2019|Incapacidad permanente, Laboral|0 Comentarios

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