Acoso Laboral III: Funcionarios.

ImagenEn la Administración pública, el carácter más intensamente reglamentado de la organización del trabajo, junto a su mayor grado de homogeneidad, la prevalencia del principio de jerarquía y el mayor conservadurismo reinante, facilitan, sin duda alguna, la aparición del acoso moral como forma de sutil coacción psicológica. Por eso, en esta entrada del blog, vamos a hablar del acoso laboral dentro de las administraciones públicas.


¿QUÉ ES EL ACOSO LABORAL O MOBBING?

Para definir el acoso laboral daremos el concepto de mobbing dado por el grupo de estudio de Violencia en el Trabajo, de la Comisión Europea, como “el comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores e inferiores jerárquicos a causa del cual el afectado es objeto de acoso y ataques sistemáticos y durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o el efecto de hacerle el vacio“, así como que dicho comportamiento negativo, según los psiquiatras y psicólogos, puede plasmarse en: acciones contra la reputación o la dignidad del trabajador; contra el ejercicio de su trabajo, encomendándole una cantidad excesiva, un trabajo difícil de realizar o innecesario o privándole de los medios necesarios para desarrollarlo; acciones dirigidas a manipular la comunicación o la información, no informándole sobre distintos aspectos de su trabajo, como sus funciones y responsabilidades, métodos de trabajo a realizar, la cantidad y calidad del trabajo o amenazándole, criticándole o no dirigiéndole la palabra, no haciendo caso a sus opiniones, ignorando su presencia, utilizando selectivamente la comunicación para reprender o amonestar y nunca para felicitar; o acciones de iniquidad mediante las cuales se establecen diferencias de trato, distribución no equitativa del trabajo o desigualdades remunerativas.

En definitiva, se considera el mobbing como una forma característica de estrés laboral, ocasionada por las relaciones interpersonales que se establecen en el centro de trabajo, donde la parte hostigadora tiene más recursos, apoyos o una posición superior a la del trabajador afectado que percibe que sus hostigadores tienen la intención de causarle daño o mal, lo que convierte a la situación en especialmente estresante, sin que el individuo sepa cómo afrontar estas situaciones para modificar su entorno social, ni cómo controlar las reacciones emocionales que le produce dicho proceso. El fracaso en el afrontamiento de las situaciones y en el control de la ansiedad desencadena una patología propia del estrés, que se va cronificando y agravando progresivamente.

EJEMPLOS DE ACOSO LABORAL ENTRE FUNCIONARIOS

Entre las conductas de persecución psicológica o acoso moral se encuentran las siguientes:

  • Referencias a terceros.
  • Traslado a oficinas aisladas.
  • Denegación de uniformes reglamentarios.
  • Actos de sabotaje laboral, que suponen imponer obstáculos al desenvolvimiento profesional, orientados bien a socavar la formación profesional o bien a poner cualquier traba al desarrollo concreto de los cometidos a desempeñar.
  • Condenar a un empleado al ostracismo, no asignándole ninguna tarea y procurando que no encuentra ocupación alguna y sancionando sus iniciativas.
  • Encomendar una cantidad de menesteres imposible de realizar o que exijan una competencia superior a la poseída.
  • Alterar continuamente las funciones correspondientes a una persona.
  • Saltarlo en la línea jerárquica, recabando información e impartiendo instrucciones a un subordinado suyo.
  • Establecer horarios inadecuados u ocultar útiles, herramientas o informaciones necesarias para la ocupación habitual.
  • Asignar al individuo la realización de labores muy inferiores a las correspondientes a sus competencias o capacidad o el desempeño de otras humillantes, indignas o degradantes, en todo caso, impropias de su categoría profesional.
  • Infundir a la víctima el temor a errar; denegar derechos o gratificaciones merecida.
  • Propiciar un trato desigual, sean en perjuicio del empleado, o en su beneficio, en cuyo caso sufriría el recelo de sus compañeros; fomentar el control dual, ensalzando siempre el resultado obtenido por uno de ellos, y criticando sistemáticamente el conseguido por el otro.

¿TENGO DERECHO A UNA INDEMNIZACIÓN SI SUFRO ACOSO LABORAL?

Si, la propia administración pública tendrá que indemnizarte con todos los daños y perjuicios sufridos por el acoso laboral por no haber evitado el acoso laboral. Los principales conceptos serán los siguientes:

  • Enfermedades, tiempo de baja por el acoso laboral, posibles secuelas, etc.
  • El daño moral.
  • El daño contra el  honor e imagen.

También se pueden pedir, dependiendo de cada caso:

  • La publicación de la sentencia judicial
  • Que se impongan sanciones a los acosadores (tema que será tratado en otro post más exhaustivamente.)

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Por | 2018-03-08T11:11:01+00:00 mayo 15th, 2017|Laboral|1 Comentario

Un comentario

  1. abogados alicante 16 julio, 2018 at 8:07 am - Reply

    Descomunal, formato de tu blog! ¿Cuanto tiempo llevas bloggeando? haces que leer en tu blog sea entretenido. El uso total de tu web es currado, al igual que el material contenido!
    Saludos

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