ALQUILER. DESAHUCIO POR TERMINACIÓN DE PLAZO DE ALQUILER

En este post vamos a explicar  los pasos más importantes que tiene que seguir un casero para echar a un inquilino en un contrato de vivienda habitual.

1.- EL CASERO TIENE QUE COMUNICAR AL INQUILINO QUE NO QUIERE CONTINUAR CON EL CONTRATO PARA QUE NO SE PRORROGUE.

Recordemos que el casero tiene que comunicar al inquilino  que no quiere continuar con el contrato con cuatro meses de antelación a la fecha en la que se cumplan cinco años o el contrato se prorrogará automáticamente por 3 años más (según la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos que entró en vigor el 6 de marzo de 2019 y que no se aplica  a contratos firmados con anteriodidad a esa fecha).

Si se efectúa la citada comunicación, es decir, se envía un burofax al inquilino indicándole con más de 4 meses de antelación que el contrato finalizará a los cinco años, el inquilino tendrá la obligación de marcharse el día que finalice el contrato.

Para consultar sobre plazos de renovaciones y prórrogas automáticas con respecto a contratos firmados antes de la nueva ley podéis preguntarlo en los comentarios indicando la fecha en la que se firmó el contrato inicial.

2.- ¿PUEDE EL INQUILINO EXIGIR UNA PRÓRROGA?

No, ya sea por el motivo que sea, el inquilino no podrá exigir prórroga alguna del contrato de alquiler. En el caso de que existan menores o no encuentre otra vivienda deberá dirigirse a servicios sociales para que le informen sobre las posibles ayudas o viviendas sociales disponibles, ya que los tribunales no van a suspender el procedimiento de desahucio por estos motivos.

3.- ¿CÓMO PUEDO ECHAR AL INQUILINO QUE NO SE VA?

Si finaliza el contrato de alquiler y el inquilino no se va el único procedimiento legal para echarlo es iniciar una demanda de desahucio solicitando a los tribunales que echen al inquilino. Este procedimiento suele durar entre 3 y 6 meses y en el se reclamará que se eche al inquilino, que pague las rentas hasta el día que se vaya y que pague los daños y perjuicios que ocasione.

No se puede echar al inquilino por la fuerza, ni cambiar las llaves, ni tampoco cortar los suministros de agua, luz o gas pues pues estas actuaciones pueden ser consideradas delitos de coacciones. Tampoco es legal contratar a empresas que se dedican a intimidar al inquilino pues podremos ser acusados de los delitos que estos cometan.

 

 

Por | 2019-12-06T14:56:00+00:00 diciembre 6th, 2019|Alquileres|0 Comentarios

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