Derecho Penal: el Uso de Drogas en las Violaciones. El Sinsentido Español.

El uso de drogas como herramienta para someter a las víctimas de agresiones sexuales se está convirtiendo en un problema para nuestra sociedad habiendo advertido sobre este asunto la Comisión de Estupefacientes de la ONU y la Asamblea del Parlamento del Consejo de Europa.  Sin embargo, en España, una violación en la que se ha drogado a la víctima se pena con menos años de cárcel que otra en la que se le ha sujetado enérgicamente.

En el interior de un pub donde se celebraba una fiesta de “paso de ecuador” de los alumnos de la Universidad de Santiago de Compostela, se encontraba una joven. A esta se le acercó un hombre y entablaron conversación. En algún momento, sin que se sepa cómo, el violador hizo que la joven consumiera inadvertidamente una sustancia química, una droga del tipo “DFSA” con fuerte poder analgésico y que le produjo un enlentecimiento de sus reacciones y que disminuyera profundamente su voluntad y entendimiento, de forma que se convirtió en un ser dócil y privado de capacidad de análisis y defensa respecto de las sugestiones u órdenes que la formularan, careciendo de forma prácticamente total de capacidad de autodeterminación en la esfera sexual.

Estos hechos son el inicio de lo que después fue una salvaje violación a una joven. Hechos que se repiten cada semana en locales de fiesta de diferentes puntos de España y es que el acohol y los psicofármacos son con mucho las drogas más comúnmente implicadas en las agresiones sexuales. Por eso la Comisión de Estupefacientes de la ONU  reafirmó su preocupación por el abuso cada vez mayor de las llamadas «drogas para la violación en citas» que los delincuentes suelen administrar a las víctimas y además insta a los Estados para que en su legislación nacional se prevean circunstancias agravantes en los casos en que se administren subrepticiamente sustancias psicoactiva.

EL SINSENTIDO ESPAÑOL. SI DROGAS A UNA PERSONA PARA VIOLARLA, MENOS PENA DE CÁRCEL.

Nuestro sistema Penal, en contra de las recomendaciones internacionales, no considera un agravante el uso de drogas para someter a las víctimas de agresiones sexuales, y ya no solo eso, si no que cuando median drogas que anulan a la víctima se consideran abuso sexual en vez de agresión sexual por lo que son menores las penas de cárcel.

De esta manera, se castiga con penas de 6 a 12 años de cárcel al que utilizando violencia o intimidación realice un acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introduzca miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras.

Sin embargo, cuando el ataque contra la libertad sexual se cometa anulando la voluntad de la víctima mediante el uso de fármacos, drogas o cualquier otra sustancia natural o química idónea a tal efecto, el artículo 181 del Código Penal considera que no hay agresión sexual pues no existe violencia o intimidación y por lo tanto estamos ante un abuso sexual que se castiga con la pena de prisión de cuatro a diez años.

Así pues, se castigará con más pena si los delincuentes atentan contra la libertad sexual sujetando firmemente a la víctima que si la anulan mediante drogas.

USAR DROGAS NO SE CONSIDERA VIOLENCIA PARA CUANDO SE ATACA LA LIBERTAD SEXUAL PERO SÍ PARA ROBAR.

La diferencia entre un hurto y un robo, es el uso de violencia e intimidación. Estaremos ante un delito de hurto cuando se sustraiga una cantidad de dinero superior a 400 € y ante un robo cuando alguien se apodere de algo utilizando violencia o intimidación sobre las personas, como por ejemplo, atracar a alguien a punta de pistola.

De esta manera, tal y como ocurre con las agresiones sexuales y los abusos sexuales, la diferencia entre la comisión de un hurto y un robo (que se castiga con mayores penas) radica en la utilización de violencia o intimidación.

Pues bien, para los robos, la Jurisprudencia del Tribunal Supremo en diversas sentencias, tal y como lo hace en la de 11 de noviembre de 2004 indica que el suministro de narcóticos a una persona valiéndose de este medio para privarla del conocimiento y así poder apropiarse de cosas muebles ajenas constituye la violencia contra las personas propia  para que sea calificado como robo y no como  hurto“.

Así pues, vemos que la utilización de drogas para anular a la víctima se considera violencia, si te estan robando, pero no si estan atentando contra tu libertad sexual.

Lo cual no tiene sentido puesto que el uso de drogas hace que la víctima no tenga capacidad de respuesta contra el agresor y en definitiva, asegure el resultado delictivo, es decir, la violación por lo que merece más reproche mayor por parte del Derecho Penal y que se pene con más años de cárcel. Y es que resulta difícil entender que sea más grave la acción de atar a una persona o sujetarla enérgicamente o dejarla sin sentido de un golpe para así yacer con ella, que drogarla con el mismo fin.

Por eso desde este Despacho de Abogados, creemos que debería revisarse el Código Penal para que no se premie el uso de drogas en los ataques contra la libertad sexual y se castiguen como un tipo agravantes de agresiones sexuales y no como abusos sexuales.

Por | 2017-07-24T11:41:50+00:00 marzo 3rd, 2015|Penal|0 Comentarios

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