Negligencia médica.-La pérdida de oportunidad de curación.

¿De haber podido diagnosticar con anterioridad la enfermedad se hubiese podido abordar de forma más temprana el tratamiento y llegar a la curación o a un estado de salud más favorable? En este post  explicamos la negligencia médica por la omisión de un correcto diagnóstico, un tratamiento específico, el suministro de un concreto fármaco o una mayor celeridad en la actuación de tal modo que se habría privado al paciente, previsiblemente, de una mayor posibilidad de curación

OBLIGACIONES DE LOS MÉDICOS Y SERVICIOS SANITARIOS.

La actividad médica y la obligación del profesional médico es de medios y no de resultados, es decir, el médico debe prestar la debida asistencia medica pero no  garantizar en todo caso la curación del enfermo. Es decir, los médicos no pueden asegurarnos que el diagnóstico, tratamiento u operación quirúrgica va a curarnos pero si que el tratamiento, diagnóstico u operación se ha realizado en el momento y de la forma correcta, estando ante un caso de mala praxis o negligencia médica cuando suceda lo contrario.

LA PÉRDIDA DE OPORTUNIDAD DE CURACIÓN POR UN ERROR O RETRASO EN EL DIAGNÓSTICO.

En el ámbito de la responsabilidad sanitaria se habla de pérdida de oportunidad, de vida o de curación, cuando en la asistencia médica correspondiente se ha omitido un diagnóstico adecuado, un tratamiento específico, el suministro de un concreto fármaco o una mayor celeridad en la actuación de tal modo que se habría privado al paciente, previsiblemente, de una mayor posibilidad de curación.

Obligación de indemnizar.

La  privación de expectativas de curación, denominada por nuestra jurisprudencia como “pérdida de oportunidad” – se concreta en que basta cierta probabilidad de que la actuación médica pudiera evitar el daño, aunque no quepa afirmarlo con certeza, para que la Administración tenga que indemnizar en una cifra que estimativamente tenga en cuenta la pérdida de posibilidades de curación que el paciente sufrió como consecuencia de ese diagnóstico tardío de su enfermedad, pues, aunque la incertidumbre en los resultados es consustancial a la práctica de la medicina (circunstancia que explica la inexistencia de un derecho a la curación) los ciudadanos deben contar frente a sus servicios públicos de la salud con la garantía de que, al menos, van a ser tratados con diligencia aplicando los medios y los instrumentos que la ciencia médica posee a disposición de las administraciones sanitarias .

Existirá un error en el diagnóstico cuando resultaba factible para el servicio sanitario realizar dicho diagnóstico y que el mismo, de haberse realizado, posibilitara alguna oportunidad de curación.

 Ejemplos de error o retraso en el diagnóstico y pérdida de oportunidad estimados por la jurisprudencia:

  • No realizar un TAC u otra prueba idónea al aparecer una masa de carácter anormal en una radiografía sin que fuese diagnosticado un cáncer del pulmón hasta un año después.
  • Informe de TAC deficiente. De haberse realizado correctamente la prueba, la misma hubiera constatado la temprana existencia del tumor y abriendo la posibilidad seria de una intervención quirúrgica en estado prematuro.
  • Un diagnostico mas temprano no hubiera evitado el fallecimiento del paciente dada su dolencia inicial, ahora bien el retraso ocasiono una operación urgente-oclusión intestinal- con riesgo vital, surgiendo diferentes complicaciones que impidieron aplicar quimioterapia, que con casi toda seguridad hubiera prologando su supervivencia.

Por | 2018-10-08T11:25:49+00:00 abril 20th, 2018|Administrativo, Negligencias médicas|0 Comentarios

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